La Villa de Comillas

Comillas es una de las localidades más emblemáticas de Cantabria y una de las más interesantes desde el punto de vista arquitectónico. Es de destacar la hermosa playa de Comillas, que todos los veranos atrae a miles de turistas o lugares tan emblemáticos como la plaza del ayuntamiento.

Los monumentos más admirados de Comillas son aquellos que se levantaron en torno al mecenazgo del marqués y a su deseo de fijar en el pueblo su morada.

Cuenta Comillas con algunos de los edificios más importantes del modernismo en Cantabria, como el Palacio de Sobrellano y su capilla panteón, la Universidad Pontificia y por supuesto, "El Capricho" del genial arquitecto catalán Gaudí.

Son de estilo neogótico y tienen del modernismo el carácter integrador de todas las artes. A continuación te invitamos a verles un poco más de cerca.

El Capricho de Gaudí

Declarado monumento histórico-artístico en 1969, es hoy uno de los edificios más visitados de Comillas y el único que de éste ya popular arquitecto catalán tenemos en Cantabria.

Esta residencia de verano se construyó en 1883 por encargo de Máximo Díaz de Quijano pariente del marqués de Comillas y con la dirección del arquitecto Cascante Colom según planos de Gaudí.

Con toda la originalidad extravagante de este genio del modernismo, "El Capricho" tiene ya la firma de despreocupación académica y de imaginación que luego va a caracterizar con más fuerza al arquitecto catalán.

Destaca el pórtico de grandes columnas y capiteles muy originales, así como la torre cilíndrica sobre él levantada. Introduce el hierro en los balcones y barandillas, alternando aparejos de sillería, en los bajos, y de ladrillo en el resto.

La utilización de la cerámica para decoraciones de bandas en los muros es en este edifico una característica muy visible. En definitiva, no se puede visitar Comillas y dejar de ver el Capricho de Gaudí.

Palacio de Sobrellano

El palacio de Sobrellano fue levantado por el marqués de Comillas en el mismo lugar donde estuvo su humilde casa. Es obra del arquitecto catalán Joan Martorell, y se construyó entre 1881-1890. Junto con el Capricho de Gaudí y la Universidad Pontificia es uno de los monumentos clave de la villa de Comillas.

Es un aparatoso y espectacular edificio, casi un "palacio de cuento de hadas", propio del estilo neogótico tan vigente en la época. Por dentro es tan ostentoso como por fuera. Parte del mobiliario lo proyectó Cascante, interviniendo también en la parte artística el pintor Lorens y Masdeu y el escultor Joan Roig.

Situado en un paraje de romántico ambiente pre- senta una fachada con abiertas galerías de arcaduras trilobuladas y fina columnata. Reciente- mente ha pasado a ser propiedad del gobierno de Cantabria que lo utiliza como centro cultural y de exposiciones.

Formando conjunto de estilo con el palacio, y a pocos metros a su izquierda, está la capilla-panteón en donde pueden contemplarse los bellos mausoleos de mármol obra de escultores modernistas como Llimona y Vallmitjana que hacen, con el palacio, el Capricho y la Universidad Pontificia, un verdadero islote de arte catalán de finales de siglo. La capilla es obra también de Martorell, construida entre 1878 y 1881. Parte del mobiliario de la capilla fue diseñado por Gaudí.

Universidad Pontificia

Colocada en alta explanada (Cardosa), dominando desde el poniente el pueblo, resulta desde éste un impresionante edificio digno de mejor suerte que la que hoy tiene.

Los detalles ornamentales (puertas de bronce, escaleras... ) fueron obra del arquitecto modernista Doménesch que también realizó la portada de acceso al recinto.

El primer edificio está todo él en la línea del neogótico-mudéjar. Posteriormente se amplió con un nuevo pabellón al oeste acabado en 1912, siendo ya Universidad Pontificia.

El último añadido se produjo en 1946 cuando se pensó crear un gran colegio mayor hispano-americano. La Universidad Pontificia es otro de los edificios señeros y más representativos de la villa de Comillas.

Ruinas Góticas y el Ángel de Llimona

Todavía en el cementerio vemos las venerables rui- nas de la antigua iglesia de Comillas. Posiblemente la iglesia fuera de finales del siglo XV o comienzos del siglo XVI.

Allí se encuentra uno de los más bellos detalles del paisaje comillés, el ángel de Llimona, colocado en lo alto, con espada en mano y mirando al mar.

La obra es de Llimona Bru- guera, importante arquitecto (1864-1934).

Iglesia parroquial y plaza del ayuntamiento

La bella plaza se compone de algunas casonas, la iglesia y el Ayuntamiento, construido en 1780, con sopor- tales de arco de medio punto.
La iglesia es del siglo XVII, con tres naves y torre prismática. En el interior vemos algunas imágenes policromadas y el Cristo del Amparo, patrono de los pescado- res de Comillas.

Plaza de los Tres Caños

De interés es la Plaza de los Tres Caños, con torre y casas con amplias solanas que también pueden haber sido construidas en el siglo XVIII. Destaca también la fuente pública de Gaudí.

Otro monumento interesante es el que se haya en lo alto de una suave colina que mira al mar, hacia la playa, dedicado al marqués de Comillas, obra de Domenech y Montaner. Se erigió en 1890 con la figura en bronce sobre un original pedestal en forma de proa de barco.

Otros edificios modernistas de Comillas son el Prado de San José, residencia del duque de Almodóvar (de estilo pintoresquista ); La Coteruca, de influencia francesa, rojiza fachada y dos torres; y la casa de Guerramolino, diseñada por un arquitecto inglés, se comenzó a construir en 1870 en la carretera de La Rabia, es de finales del siglo pasado.