Cuevas “El Soplao”

Cavidad situada en el macizo de La Florida, entre el valle del Nansa y Valdáliga, con más de 14 kms. de desarrollo horizontal y diversas entradas, algunas en conexión con las antiguas minas que se explotaron allí dando lugar a su descubrimiento.

La calidad, blancura y sobre todo la abundancia de sus formaciones excéntricas o helictítas está fuera de toda comparación.
La composición de sus formaciones por excelencia es el aragonito seguido de la calcita.

EXCÉNTRICAS O HELÍCTITAS

Denominamos excéntricas a todos aquellos espeleotemas que en sección no tienen eje, a diferencia de las estalactitas o estalagmitas.

Este tipo de formaciones es lo que realmente hace a la Cueva de “El Soplao” una cavidad “única”, ya que, si bien se encuentran en otras cavidades, nunca con la abundancia, calidad y espectacularidad de ésta.

Estas concreciones aparecen en el suelo, paredes, techos, encima de antiguas estalactitas, estalagmitas, e incluso de las coladas. Se encuentran principalmente en la zona Oeste de la cavidad, donde no había entradas naturales (Galería Gorda, Galería del Campamento, La Coliflor y El Bosque).

Dentro de las excéntricas, y según su composición cristalográfica, encontramos dos tipos: de calcita y de aragonito.

Las de calcita suelen presentar formas vermiculares, sin aristas vivas, con color blanco debido a la pureza del carbonato cálcico. Habitualmente, estas concreciones no son huecas, pero pueden tener un fino capilar interior que asegura que la solución cálcica llegue a su extremo. Son de crecimiento extremadamente lento. Se ha realizado un seguimiento durante quince años en una zona concreta, no apreciándose crecimiento alguno.

Las de aragonito presentan una composición química idéntica a las de calcita, pero cristalizando en otro sistema diferente y suelen presentar un aspecto mucho más geométrico.

El aspecto más sencillo es el de “penachos” o “rosetones” de finísimos cristales, semejantes a espinas, de una longitud que oscila entre pocos milímetros hasta algo más de diez centímetros.

Suelen encontrarse en los suelos, paredes o sobre cualquier tipo de concreción ya formada, incluso en la roca desnuda. Su crecimiento en la cueva es simultáneo al de las de calcita.

En Cantabria esta, será la primera cavidad que con un valor puramente geológico se abra al público.

Existen cavidades, incluso turísticas que poseen este tipo de concreciones en su recorrido pero nunca con la abundancia y grandiosidad de las del Soplao.